Una de las tendencias recientes de Wall Street, contada en Golden Boys, es la cada vez mayor presencia de físicos y matemáticos en los planteles de los bancos, necesarios para comprender y tener ideas nuevas sobre derivados, los complejos instrumentos financieros que se han hecho populares en los últimos años. Muchos científicos que hasta hace diez años tenían vidas tranquilas y de clase media investigando en los laboratorios de las universidades, han decidido subirse a la montaña rusa de las finanzas, poniéndole más velocidad y más dinero a sus vidas. Hace una semana recibí este mail:
Hola Hernán,
Estoy muy interesado en la investigacion de tu libro porque me interesaria conocer el background de la gente objeto del mismo. Te cuento que soy investigador de [una universidad pequeña] en [ciudad grande del Midwest estadounidense]. Hice el doctorado en fisica en España y hago ciencia basica en cosmologia, nada que ver con el mundo de los negocios. De todas formas, estoy muy interesado en un fenómeno que está sucediendo últimamente, el cual radica en que la mayoría de los chicos que terminan el doctorado en ciencias básicas, como la física, se van al mundo de los negocios y las finanzas.
He leído por allí que parte de este efecto se debe a un cambio en Wall Street mismo, i.e. que Wall Street necesita gente con capacidades analiticas, muy diferente a lo que pasaba años atras. En mi opinión, esto no explica por qué chicos brillantes despues de 10 años de universidad de alto nivel dejan la ciencia.
Lo que más me llama la atención es que es independiente de la nacionalidad y/o cultura, lo que a priori es sorprendente porque uno podría pensar que las diferentes condiciones para hacer ciencia en los diferentes paises son la causa de esto.
Me interesa mucho este tipo de analisis sociológicos, lástima que no sé mucho de sociología. Por eso me interesó la reseña de tu libro, porque quizá pueda aprender desde el formato de entrevista, teniendo en cuenta que (involuntariamente) he entrevistado a varios amigos doctores que migraron a Wall Street.
Saludos
[Nombre omitido]
Yo le contesté, un par de días más tarde, después de domesticar la nueva MacBook que me compré hace un par de semanas y a la que los primeros días quería tirar por la ventana.
[nombre],
wall street contrata más "quants" (así le dice a la gente como vos),
porque los modelos se han complejizado tanto que ahora para ganar
plata se necesita menos huevos y más cerebro. todo este proceso está
contado en el libro. si tenés ganas de ganar medio palo al año, yo te
recomendaría ir a Wall Street! jaja. además está el tema de que los
bancos están teniendo problemas para conseguir "quants"
latinoamericanos y entonces los reemplazan con rusos y chinos, pero
obviamente no es lo mismo.
suerte,
saludos,
h.
Y él me contestó lo siguiente esta mañana:
Hola Hernan,
gracias. bueno, esperaré ansioso conseguir el libro entonces ;)
De todas formas, te tengo que decir que, en mi caso particular, prefiero ganar 10 veces menos y trabajar 2 horitas diarias, sin complicaciones y nadie que me joda. No tengo jefes, entro y salgo cuando me da la gana, me voy de vacaciones cuando quiero y cuanto quiero, y algunos
etc más. Así que, al final, todo depende del estilo de vida que cada uno quiera. Ojo, que muchos de mis amigos que están laburando en Goldman Sachs 18 hrs/día ya están quemados luego de 6 meses eh.
Saludos
[Nombre]
No todo el mundo quiere ser un Golden Boy ni trabajar en finanzas. Ni [nombre omitido!] ni yo estamos dispuestos a dejar nuestras viditas razonablemente apacibles por el precio que te piden en el mundo de las finanzas (en el caso de que tengamos la opción de hacerlo: no estoy diciendo que yo, si me lo propusiera, podría trabajar en Wall Street, un trabajo más difícil y talentoso de lo que la mayoría cree.) El segundo email de este argentino varado en el Midwest, igualmente, es útil para ponerlo frente al materialismo conservador, que juzga a las personas por su éxito material, y también frente al materialismo progresista, que insiste en decirme que debería sentirme mal porque hay gente que gana diez veces más que yo. Si cada uno pudo elegir su vida, la desigualdad no me parece importante. Obviamente, hay muchísima gente que no tiene libertad suficiente para elegir. Será cuestión de permitírselo.
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