El secretario del Tesoro de los EE.UU. es una figura habitualmente gris, que puede estar meses fuera de las tapas de los diarios. Henry Paulson, el actual secretario, había pasado así sus primeros dos años en el cargo, trabajando a reglamento en un gobierno casi sin tiempo ni energía por delante. Hasta hace un mes. La aceleración de los problemas de Fannie Mae y Freddie Mac, los gigantes hipotecarios paraestatales –y ahora cuasiestatales– y el colapso de Lehman Brothers le quitaron los fines de semana y lo pusieron en cadena nacional. Junto con el presidente de la Reseva Federal, Ben Bernanke, debió tomar medidas enormes en pocos días –a vos te rescato, a vos, no– y comprometer billones de dólares (billones con ‘b’: millones de millones) de dinero público para salvar un sistema financiero que hasta el miércoles pasado parecía a punto de quebrarse. Termina una semana increíble en Wall Street, una semana que no dejará nada como estaba y que abrirá, cuando las aguas se calmen del todo, algo que aun está lejos de ocurrir, un debate que se prolongará durante meses y que probablemente culminará, ya con un nuevo presidente en los EE.UU., con más regulación estatal y un nuevo paisaje de Wall Street dominado por los bancos comerciales. A continuación, cinco preguntas y sus respuestas para tratar de entender qué pasó en estos días de miedo:
¿Por qué hubo salvatajes a dedo? El fin de semana pasado, cuando la situación de Lehman Brothers y de Merrill Lynch se hizo insostenible, Paulson dio a entender que no habría salvatajes para ninguno de los dos. Merrill corrió a los brazos de Bank of America y consiguió que le hicieran upa. Lehman negoció con Barclay’s; los ingleses pidieron al gobierno el mismo tipo de garantías (dinero) que el gobierno le había dado en marzo a J.P. Morgan para hacerse cargo de Bear Stearns. Paulson dijo que no, enviando la señal de que de ahora en más, Wall Street iba a escarmentar por sus malas decisiones. La consistencia moral le duró solamente un día al secretario, porque el lunes por la tarde accedió a prestarle US$ 85 mil millones a la aseguradora AIG, la más grande del país, hundida bajo el peso de sus propias decisiones. Muchos observadores, especialmente extranjeros, vieron en esta decisión de Paulson una contradicción con su ideología liberal y advirtieron, irónicamente, un imprevisto giro socialista de EE.UU. Paulson se defendió: “Las alternativas eran peores”.
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Uno de los podcast de las radios de la BBC incluye esta semana un buen perfil de Paulson. Recomiendo.
http://downloads.bbc.co.uk/podcasts/radio4/profile/profile_20080920-1900a.mp3
Publicado por: JM | 21 de septiembre de 2008 en 17:15
Muy buenos tus posts Hernán !
Excelente tu libro .
Saludos
Publicado por: eltechie | 22 de septiembre de 2008 en 19:03